Fundación El Árbol
Reporte de Impacto · Impact Report

Fundación
El Árbol
2025

9 años sembrando oportunidades en el campo mexicano9 years planting opportunities in rural Mexico

🌱 Valle de Bravo, Estado de México · Desde 2016
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+2,059
Beneficiarios directosDirect beneficiaries
22
ComunidadesCommunities
875
Docentes formadosTeachers trained
349+
Egresados AcademiaAcademy graduates
15+
Organizaciones aliadasAllied organizations
9
Años de impactoYears of impact
Carta de la Directora
Letter from the Director

Nueve años de raíces firmesNine years of deep roots

Queridas comunidades, aliados, voluntarios y equipo:

Con profunda gratitud presentamos el Reporte de Impacto 2025 de Fundación El Árbol.

En 2025 cumplimos 9 años sembrando cambios en el campo mexicano. Y este año, algo cambió de escala: el conocimiento que construimos junto a las comunidades llegó a 102 municipios del Estado de México de la mano de 875 docentes que hoy enseñan STEAM, amor por la tierra y respeto a la vida en sus aulas. Que una organización enraizada en Valle de Bravo pueda formar a maestros de todo el Estado es una señal de que los modelos que nacen desde las comunidades tienen el poder de crecer sin perder su raíz.

Pero 2025 fue también el año de los pequeños grandes hitos. Doce mujeres campesinas vendieron por primera vez los bioinsumos que producen bajo su propia marca, Biotierra. Cincuenta y cinco familias fortalecieron su soberanía alimentaria a través de huertos que hoy cubren casi una quinta parte de su presupuesto mensual en alimentos. Y 110 mujeres de 15 comunidades se encontraron en el Foro Agroecológico Conexión Rural para decirse en voz alta lo que muchas veces queda invisible: su trabajo transforma el campo.

Cada uno de estos logros es posible gracias a quienes creen, junto a nosotros, que el campo mexicano tiene futuro — y que ese futuro se construye desde las raíces.

Con cariño y raíces firmes,
Maia Furszyfer
Presidenta y Directora, Fundación El Árbol

Dear communities, allies, volunteers, and team:

With deep gratitude, we present Fundación El Árbol's 2025 Impact Report.

In 2025 we celebrated 9 years of planting change in rural Mexico. And this year, something shifted in scale: the knowledge we built alongside communities reached 102 municipalities across the State of Mexico through 875 teachers who now bring science, soil, and life into their classrooms. That an organization rooted in Valle de Bravo can train teachers across an entire state is a sign that models born from communities have the power to grow without losing their roots.

But 2025 was also the year of small, significant milestones. Twelve peasant women sold for the first time the bio-inputs they produce under their own brand, Biotierra. Fifty-five families strengthened their food sovereignty through gardens that now cover nearly one-fifth of their monthly food budget. And 110 women from 15 communities gathered at the Foro Agroecológico Conexión Rural to say out loud what often goes unseen: their work transforms the countryside.

Every one of these achievements is possible because of those who believe, alongside us, that rural Mexico has a future — and that this future is built from the roots up.

With care and deep roots,
Maia Furszyfer
President & Director, Fundación El Árbol

Mamá e hijo cosechando
Mujer en huerto
Programa CASA

Comunidades Agroecológicas

Soberanía alimentaria desde los huertos de traspatio

Food sovereignty through backyard gardens

CASA es un programa focalizado en la soberanía alimentaria familiar, especialmente dirigido a mujeres líderes del hogar en comunidades rurales.

A través de huertos y granjas agroecológicas de traspatio, promueve la producción sostenible de alimentos locales y culturalmente relevantes. El programa combina capacitación técnica en agroecología con acompañamiento en emprendimiento productivo, acceso a financiamiento en especie y un enfoque de equidad de género que busca fortalecer el liderazgo de las mujeres dentro de sus familias y comunidades. Cada huerto es también una escuela: un espacio donde se recuperan saberes ancestrales sobre plantas medicinales, conciencia en torno a la alimentación, se aprende a producir sin agroquímicos y se construye resiliencia frente a los desafíos del cambio climático.

En las comunidades rurales del Estado de México, una de cada dos familias no sabe con certeza qué habrá para comer mañana. Las mujeres — que sostienen la alimentación del hogar — lo saben mejor que nadie. Cargan con esa incertidumbre en silencio, porque durante generaciones su trabajo en la tierra y en la cocina fue invisible, no contado, no valorado. Cuando una mujer planta su primer huerto con El Árbol, algo cambia. No solo en su mesa: en la manera en que se ve a sí misma. Sus manos producen algo real, cuantificable — $1,030 pesos al mes que ya no necesita pedir. Ese número tiene un nombre: autonomía.

In rural communities across the State of Mexico, one in two families is uncertain about tomorrow's meal. Women — who carry the weight of feeding their households — know this better than anyone. They have carried that uncertainty in silence for generations, because their work in the land and the kitchen was invisible, uncounted, unvalued. When a woman plants her first garden with El Árbol, something shifts. Not only on her table — but in the way she sees herself. Her hands produce something real, measurable: $1,030 pesos a month she no longer needs to ask for. That number has a name: autonomy.

En 2025, las 55 familias que participaron en CASA encontraron la respuesta: $1,030 pesos al mes, en promedio, es lo que ahorran gracias a los huertos de traspatio que cultivan con sus propias manos. Ese ahorro representa el 17.2% del ingreso familiar mensual — casi una quinta parte del presupuesto del hogar que ya no necesita salir a comprar. Esto visibiliza y da valor al trabajo no remunerado de la mujer rural.

Pero CASA no es solo un huerto. Es un modelo que regenera la relación entre las mujeres y la tierra que trabajan. El 81.7% de las superficies implementadas siguen activas y productivas — reflejo de que las familias no solo adoptaron una técnica: adoptaron una forma de vida. En el camino hacia prácticas más sostenibles, el 51.2% adoptó al menos una práctica de biofertilización. Cada paso es una raíz que se profundiza.

El 81.7% de las superficies siguen activas tras 2 años. El 51.2% adoptó biofertilización.

Fuente: INEGI/CONEVAL 2024. En México, 45.8% de la población rural vive en pobreza multidimensional.Source: INEGI/CONEVAL 2024. In Mexico, 45.8% of the rural population lives in multidimensional poverty.

CASA is a program focused on family food sovereignty, especially directed at women who lead their households in rural communities.

Through backyard agroecological gardens and small farms, it promotes the sustainable production of locally and culturally relevant food. The program combines technical training in agroecology with support for productive entrepreneurship, access to in-kind financing, and a gender equity approach that aims to strengthen women's leadership within their families and communities. Each garden is also a school: a space where ancestral knowledge of medicinal plants is recovered, chemical-free production is learned, and resilience in the face of climate challenges is built.

$1,030.17 MXN average monthly savings per family — equivalent to 17.2% of monthly family income. This makes visible the unremunerated labor of rural women and strengthens family food resilience.

81.7% of plots remain active after 2 years. 51.2% adopted biofertilization.

Mujer en invernadero
Mamá e hijo cosechando
Huerto agroecológico
55
Familias 2025
Families 2025
$1,030
Ahorro mensual MXN
Monthly savings MXN
17.2%
Del ingreso familiar
Of family income
81.7%
Superficies activas
Active plots
631
Familias acumuladas 2020–2024
Cumulative families 2020–2024
Biofábricas Comunitarias · Community Biofactories

Mujeres que regeneran la tierra

Doce mujeres. Dos años. Una transformación real.

Twelve women. Two years. A real transformation.

El Programa de Biofábricas Comunitarias acompaña a pequeños productores y productoras en la transición hacia una agricultura que cuida la tierra en lugar de agotarla.

A través de la construcción y operación colectiva de biofábricas, las participantes aprenden a elaborar sus propios fertilizantes y plaguicidas naturales — los biopreparados agroecológicos que reemplazan poco a poco a los agroquímicos — y reciben asistencia técnica para implementar prácticas de conservación del agua, el suelo y la semilla. El programa también impulsa la creación de bancos de semillas locales como una forma de preservar la biodiversidad y la herencia agrícola de cada comunidad.

Pero las Biofábricas no son solo un espacio técnico: son el corazón de un modelo que coloca a las mujeres campesinas en el centro del cambio. La organización colectiva que exige este programa fortalece sus capacidades de liderazgo, su autonomía económica y su poder de decisión dentro de sus comunidades. Nuestro enfoque impacta directamente en la economía familiar, la equidad de género, la continuidad generacional en el campo, la soberanía alimentaria y el cuidado del medio ambiente.

Biotierra: cuando el conocimiento se convierte en autonomía. Las Biofábricas no son solo un espacio de producción para uso propio: son el origen de un emprendimiento colectivo con identidad propia. Las mujeres desarrollaron una línea de bioinsumos — fertilizantes y mejoradores de suelo elaborados con ingredientes naturales — que comercializan bajo la marca Biotierra. Biotierra es la prueba de que el conocimiento agroecológico puede convertirse en autonomía económica real. Sus ventas alcanzaron $10,873.60 MXN en su primera temporada, permitiendo al colectivo sostenerse y reinvertir sin depender de financiamiento externo.

¿Por qué importa la transición agroecológica?

En México, décadas de monocultivos y agroquímicos dejaron suelos erosionados, compactados, sin capacidad de retener agua. Ante una sequía o helada — cada vez más frecuentes por el cambio climático — un suelo degradado pierde la cosecha entera. Lo que aprenden las participantes no son prácticas "ecológicas" de lujo: son respuestas directas a la crisis de rentabilidad que enfrentan los pequeños productores. El compostaje y los biofertilizantes devuelven materia orgánica y vida microbiana al suelo. La diversidad productiva reemplaza al monocultivo frágil. Las técnicas de retención de agua y cobertura del suelo construyen resiliencia frente a sequías. Menos agroquímicos significa menos costos. Suelo vivo significa cosechas que se sostienen — y que resisten lo que viene.

The Community Biofactories Program accompanies small-scale producers in the transition toward agriculture that nurtures the land rather than depleting it.

Through the collective construction and operation of biofactories, participants learn to produce their own natural fertilizers and pesticides — the agroecological bio-inputs that gradually replace agrochemicals — and receive technical assistance to implement practices for conserving water, soil, and seed. The program also supports the creation of local seed banks as a way to preserve the biodiversity and agricultural heritage of each community.

But the Biofactories are not only a technical space: they are the heart of a model that places peasant women at the center of change. The collective organization this program requires strengthens their leadership capacities, their economic autonomy, and their decision-making power within their communities. Our approach directly impacts family economies, gender equity, generational continuity in agriculture, food sovereignty, and environmental stewardship.

Biotierra: when knowledge becomes autonomy. The Biofactories are not only a space for self-production: they are also the origin of a collective enterprise with its own identity. The women developed a line of bio-inputs — natural fertilizers and soil enhancers — which they market under the brand Biotierra, reaching agricultural plots and home gardens. Biotierra is proof that agroecological knowledge can become real economic autonomy. Sales reached $10,873.60 MXN in their first season, allowing the collective to sustain and reinvest without depending on outside funding. A biofactory that finances itself is a biofactory that endures.

Why the agroecological transition matters

Decades of monocultures and agrochemicals left Mexican soils eroded, compacted, and unable to retain water. With drought and frost growing more frequent due to climate change, a degraded soil loses the entire harvest. The techniques participants learn are not luxury "ecological" practices — they are direct responses to the profitability crisis facing small rural producers. Composting and biofertilizers restore organic matter and microbial life to the soil. Productive diversity replaces fragile monocultures. Water retention and soil cover techniques build resilience against drought. Less agrochemicals means lower costs. Living soil means harvests that hold — and that can weather what's coming.

Mujeres biofábrica
Elaboración bioinsumos
Círculo de mujeres
Milpa agroecológica
Trabajo comunitario

✦ Caso de Éxito: Irma — de 20 a 300 kilos en dos años

✦ Success Story: Irma — From 20 to 300 kg in two years

Milpa agroecológica de Irma
Antes del programa
Before
20 kg
$3,888 MXN · $194/kg
Año 1
Year 1
180 kg
$4,103 MXN · $22.8/kg
Año 2
Year 2
300 kg
$10,439 MXN · $34.8/kg

Antes de sumarse al programa, Irma cosechaba 20 kilos por ciclo. El suelo de su parcela llevaba años sin recuperarse: compactado, pobre, dependiente de agroquímicos que cada vez costaban más y producían menos. Era el ciclo que muchos productores rurales conocen bien: más inversión, menos resultado, más deuda. Lo que nadie le había dicho es que ese suelo tenía solución — y que la solución estaba en sus propias manos. Hoy cosecha 300 kilos. El costo por kilo bajó un 82%. No porque le regalaron algo, sino porque aprendió a preparar sus propios fertilizantes, a diversificar lo que siembra, a trabajar el suelo en lugar de esquilmarlo. Dos años de trabajo colectivo le devolvieron la rentabilidad que durante décadas le había sido negada.

Before joining the program, Irma harvested 20 kilograms per cycle. Her plot had gone years without recovering: compacted, depleted, dependent on agrochemicals that kept costing more and delivering less. It's a cycle many rural producers know well — more investment, worse results, deeper debt. What nobody had told her is that the solution was in her own hands. Today she harvests 300 kilograms. Cost per kilogram dropped 82%. Not because someone gave her something, but because she learned to make her own fertilizers, diversify her crops, and work the soil instead of exhausting it. Two years of collective work gave back the profitability that had been denied her for decades.

→ Producción 15 veces mayor (1,400%). Costo por kg: −82%. La salud del suelo, recuperada gracias a los biopreparados, se refleja directamente en los rendimientos.

→ Production 15x higher (1,400%). Cost per kg: −82%. Soil health, restored by bio-inputs, translates directly into yields.

Irma demostró que la agroecología no es solo práctica ambiental — es una estrategia económica.

Irma proved that agroecology isn't just environmental practice — it's an economic strategy.

12
Mujeres campesinas
Peasant women
+70%
Rendimiento vs. convencional
Yield vs. conventional
−52%
Costo unitario agroquímicos
Agrochemical unit cost
4+ ha
En transición agroecológica
In agroecological transition
$10,873
Ventas Biotierra 1ª temporada
Biotierra sales 1st season

Actividad especial 2025

Special activity 2025

Foro Agroecológico Conexión Rural

Fundación El Árbol convocó a cinco organizaciones aliadas de la región — Fundación Legorreta Hernández, Procuenca, el Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible, Fundación Tu Das Vida, El Renacer del Campo y Fundación Adeco — para organizar algo que hacía falta desde hace mucho: un espacio donde las mujeres campesinas pudieran verse entre sí, reconocerse y compartir lo que han construido.

El Foro reunió a 110 mujeres de 15 comunidades de los municipios de Amanalco, Valle de Bravo y Villa de Allende. El encuentro giró en torno a algo que suele quedar invisible: el poder de decisión de las mujeres en el campo. En México, las mujeres son pilares de la economía campesina — producen, cuidan, alimentan — pero raramente son reconocidas como líderes o tienen voz en las decisiones que afectan sus comunidades.

Las participantes compartieron casos reales de emprendimientos colectivos, discutieron estrategias de organización y acceso a recursos, y se reconocieron como agentes de un modelo de desarrollo local — uno que no depende de migrar, sino de fortalecer los lazos donde ya están. El foro incluyó además un espacio lúdico y creativo para la niñez: más de 30 niñas y niños presentes, viendo a sus mamás tomar la palabra.

En México, las mujeres campesinas producen, cuidan, alimentan — pero raramente deciden. En los espacios comunitarios donde se toman las decisiones que afectan sus vidas, su voz suele estar ausente. No porque no tengan nada que decir. Sino porque durante generaciones se les enseñó que ese no era su lugar. El Foro Agroecológico Conexión Rural fue un acto de reversión de esa historia. 110 mujeres de 15 comunidades se sentaron en círculo y hablaron. Compartieron lo que construyeron, lo que perdieron, lo que sueñan. Y sus hijos e hijas estaban ahí para verlas. Para ver a sus madres tomar la palabra, ser escuchadas, ser reconocidas como líderes. Esos niños y niñas se llevan a casa una imagen que no se borra: la de una mujer que vale, que sabe, que decide. Nuevos modelos de lo que es posible, sembrados en la memoria de la próxima generación.

In Mexico, peasant women produce, care, and feed — but rarely decide. In the community spaces where decisions are made about their lives, their voice is usually absent. Not because they have nothing to say. But because for generations they were taught that was not their place. The Foro Agroecológico Conexión Rural was an act of reversing that history. 110 women from 15 communities sat in a circle and spoke. They shared what they built, what they lost, what they dream. And their children were there to see them. To see their mothers take the floor, be heard, be recognized as leaders. Those children carry home an image that doesn't fade: a woman who matters, who knows, who decides. New role models planted in the memory of the next generation.

Cuando las mujeres del campo se organizan, el tejido comunitario se fortalece desde la raíz.

Fundación El Árbol convened five regional allied organizations — Fundación Legorreta Hernández, Procuenca, the Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible, Fundación Tu Das Vida, El Renacer del Campo, and Fundación Adeco — to organize something that had long been needed: a space where peasant women could see one another, recognize each other, and share what they have built.

The Forum brought together 110 women from 15 communities across Amanalco, Valle de Bravo, and Villa de Allende, centered on something that often goes unseen: the decision-making power of women in the countryside. In Mexico, women are pillars of the peasant economy — they produce, care, and feed — but are rarely recognized as leaders or given voice in the decisions that affect their communities.

Participants shared real cases of collective enterprises, discussed organization strategies and resource access, and recognized themselves as agents of a model of local development — one that doesn't depend on migrating, but on strengthening the bonds where they already are. The forum also included a creative and playful space for children: more than 30 girls and boys were present, watching their mothers take the floor.

When women of the countryside organize, community is strengthened from the roots.

Círculo foro
Niña pintando
Hilda psicosocial
Niño tejido
LAV STEAM · Environmental Living Lab

Cada escuela, un laboratorio de vidaEvery school, a living laboratory

El programa con mayor potencial de alcance a niñez rural en México

The program with the greatest reach to rural children in Mexico

Un docente formado = 25 niñas y niños transformados por año. Con 875 docentes formados, el potencial supera los 21,000 estudiantes en escuelas públicas rurales.

One trained teacher = 25 girls and boys transformed per year. With 875 teachers trained, the potential exceeds 21,000 students in rural public schools.

En una escuela primaria rural del Estado de México, una niña de tercer grado planta una semilla en el jardín escolar. No lo sabe todavía, pero está aprendiendo biología, matemáticas y responsabilidad al mismo tiempo. Su maestra tampoco lo sabía, hace un año — no sabía que podía enseñar ciencias desde la tierra, no desde un libro. Hoy lo sabe. Porque LAV STEAM no solo transforma lo que los maestros enseñan: transforma cómo lo enseñan. En comunidades donde el 73% de los estudiantes no tiene acceso a computadora o internet, donde la escuela ha sido durante décadas una institución desconectada de la realidad de sus familias, devolver el aprendizaje a la tierra es un acto político y pedagógico al mismo tiempo. Es decirle a cada niña y niño: tu entorno tiene valor. Tu conocimiento tiene valor. Tu futuro está aquí.

In a rural primary school in the State of Mexico, a third-grade girl plants a seed in the school garden. She doesn't know it yet, but she is learning biology, mathematics, and responsibility all at once. Her teacher didn't know it either, a year ago — she didn't know she could teach science from the earth, not from a textbook. Today she does. Because LAV STEAM doesn't just transform what teachers teach: it transforms how they teach. In communities where 73% of students have no access to computers or internet, where school has for decades been an institution disconnected from the reality of their families, returning learning to the land is both a political and a pedagogical act. It says to every girl and boy: your surroundings have value. Your knowledge has value. Your future is here.

¿Qué pasaría si cada escuela rural fuera también un laboratorio de vida? Esa es la pregunta que inspira al Laboratorio Ambiental de Vida (LAV STEAM): un programa que capacita a docentes de escuelas primarias rurales para transformar sus aulas — y sus patios — en espacios de aprendizaje significativo.

LAV combina contenidos curriculares de ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM) con un enfoque profundamente ambiental y comunitario. Los maestros aprenden a guiar a sus estudiantes de manera práctica y vivencial: observando el ciclo del agua en su propia milpa, midiendo el crecimiento de una planta en su jardín escolar, entendiendo la biología desde la tierra que pisan cada día. A través de jardines escolares agroecológicos, las escuelas se convierten en laboratorios vivos donde el aprendizaje está conectado con el entorno natural y cultural de cada comunidad.

El programa no solo entrega actividades: transforma la manera en que los docentes conciben la enseñanza. A través de una formación en línea accesible y contextualizada — que integra herramientas de neuroeducación aplicada contemplando el componente emocional, motor, sensorial y cognitivo del desarrollo infantil — los maestros adquieren herramientas pedagógicas que promueven el pensamiento crítico y la conciencia ambiental. La escuela deja de estar separada del campo — y el campo se vuelve aula.

En 2025, LAV STEAM dio un salto histórico. Gracias a una alianza estratégica con la Subsecretaría de Educación Básica del Estado de México — articulada con el Centro de Maestros de Valle de Bravo y la Subdirección Regional de Educación Básica de Valle de Bravo — el programa se adaptó al marco de la Nueva Escuela Mexicana y llegó a docentes de escuelas públicas en todo el Estado. 875 maestras y maestros de 102 municipios completaron la formación. Si cada docente trabaja con un promedio de 25 estudiantes por año, esta cohorte tiene el potencial de alcanzar a más de 21,000 niñas y niños — cada uno aprendiendo que la ciencia huele a tierra húmeda y que el conocimiento puede brotar de un jardín.

Fuente: Mora Teruel, Neuroeducación 2013. CONEVAL 2024: 31.4% de habitantes rurales con rezago educativo.

Source: Mora Teruel, Neuroeducación 2013. CONEVAL 2024: 31.4% of rural inhabitants have educational lag.

What if every rural school were also a living laboratory? That is the question that inspires the Environmental Living Lab (LAV STEAM): a program that trains teachers at rural primary schools to transform their classrooms — and schoolyards — into spaces of meaningful learning.

LAV combines STEAM curricula with a deeply environmental and community-centered approach. Teachers learn to guide their students in hands-on, experiential ways: observing the water cycle in their own milpa, measuring a plant's growth in the school garden, understanding biology through the soil they walk on every day. Through agroecological school gardens, schools become living laboratories where learning is connected to the natural and cultural environment of each community.

The program doesn't just deliver activities: it transforms the way teachers conceive of teaching. Through accessible, contextualized online training — integrating applied neuroeducation tools that engage the emotional, motor, sensory, and cognitive dimensions of child development — educators acquire pedagogical tools that foster critical thinking and environmental awareness. School is no longer separate from the countryside — and the countryside becomes the classroom.

In 2025, LAV STEAM took a historic leap. Through a strategic alliance with the Subsecretaría de Educación Básica del Estado de México — articulated with the Centro de Maestros de Valle de Bravo and the Subdirección Regional de Educación Básica de Valle de Bravo — the program was adapted to Mexico's Nueva Escuela Mexicana framework and reached public school teachers across the entire state. 875 teachers across 102 municipalities completed the training — with the potential to reach over 21,000 girls and boys, each one learning that science smells like wet earth and that knowledge can grow from a garden.

LAV STEAM docentes y estudiantes

875 docentes · 102 municipios · +21,000 estudiantes potenciales

875 teachers · 102 municipalities · +21,000 potential students

875
Docentes formados 2025
Teachers trained 2025
102
Municipios alcanzados
Municipalities reached
+21,000
Potencial de impacto
Potential student impact
Academia de Oficios Rurales · Rural Professional Academy

El campo como carreraThe countryside as a career

En el México rural, el destino más común para un joven de 18 años es la maleta. Migrar. Buscar en la ciudad o en el norte lo que el campo no puede dar. Esa narrativa lleva décadas vaciando comunidades, separando familias, borrando saberes ancestrales. La Academia de El Árbol existe para reescribir esa historia. Porque cuidar un caballo es un oficio. Diseñar un jardín es una carrera. Conocer la tierra es una habilidad con mercado. Cuando una joven de 20 años se gradúa del Diplomado de Caballerangos y consigue su primer contrato en un rancho a 10 kilómetros de su casa, no es solo un empleo lo que está ganando. Es la prueba de que puede quedarse. De que su comunidad tiene futuro. Y cuando esa joven resulta ser una mujer — en un oficio que hasta hace poco era exclusivamente masculino — ese mensaje se multiplica.

In rural Mexico, the most common destiny for an 18-year-old is a suitcase. To migrate. To seek in the city or the north what the countryside cannot provide. That narrative has been emptying communities, separating families, and erasing ancestral knowledge for decades. El Árbol's Academy exists to rewrite that story. Because caring for a horse is a trade. Designing a garden is a career. Knowing the land is a marketable skill. When a 20-year-old woman graduates from the Horsemanship Diploma and lands her first contract at a ranch 10 kilometers from her home, she's not just gaining a job. She's gaining proof that she can stay. That her community has a future. And when that young person is a woman — in a trade that until recently was exclusively male — that message multiplies.

En la Academia de Profesionalización en Oficios Rurales de Fundación El Árbol, apostamos por algo que a veces parece contracorriente: que el campo puede ser una carrera. Que los saberes rurales — trabajar la tierra, cuidar caballos, diseñar jardines, mantener espacios — son oficios con valor, con mercado y con dignidad.

A través de diplomados presenciales y virtuales, talleres intensivos y clínicas temáticas en áreas de alta empleabilidad, formamos a jóvenes y adultos de comunidades rurales para que accedan a mejores oportunidades de empleo o autoempleo sin necesidad de migrar. Trabajamos en alianza con organizaciones y empresas líderes que garantizan que nuestra oferta educativa responde a las demandas reales del mercado laboral regional.

La Academia también abre oficios históricamente masculinos a la participación de mujeres. El 34.8% de nuestros 349 egresados son mujeres — un hito de equidad de género en la formación rural. Desde 2016, los diplomados de caballerangos, jardinería ecológica y mantenimiento general han formado a cientos de personas, muchas de las cuales hoy trabajan o emprenden en sus propias comunidades sin haber tenido que salir de ellas.

2025: Caballerangos 5ª Gen. (alianza Rancho Santa Rosa): 44/55 graduados — 80%. Agroecología: 12 graduados.

Solo el 12.6% de jóvenes rurales accede a educación superior vs. 31.6% urbano. (INEGI/CONEVAL 2020)

Only 12.6% of rural youth access higher education vs. 31.6% urban. (INEGI/CONEVAL 2020)

At Fundación El Árbol's Rural Professional Training Academy, we bet on something that can sometimes seem countercultural: that the countryside can be a career. That rural skills — working the land, caring for horses, designing gardens, maintaining spaces — are trades with value, with a market, and with dignity.

Through in-person and virtual diploma programs, intensive workshops, and thematic clinics in high-employability fields, we train young people and adults from rural communities to access better employment or self-employment opportunities without needing to migrate. We work in alliance with leading organizations and companies that ensure our educational offering responds to the real demands of the regional labor market.

The Academy also opens historically male-dominated trades to women's participation. 34.8% of our 349 graduates are women — a milestone for gender equity in rural training. Since 2016, the horsemanship, ecological gardening, and general maintenance diploma programs have trained hundreds of people, many of whom now work or run their own enterprises in their communities without having had to leave them.

2025: Horsemanship 5th Gen. (Rancho Santa Rosa): 44/55 graduated — 80%. Agroecology: 12 graduates.

Graduación mujeres caballerangos
Mercedes Acuña docente
Mujeres agroecología
Clase caballerangos
Grupo agroecología bosque
Mercedes Acuña con caballo
349+
Graduados desde 2016
Graduates since 2016
34.8%
Mujeres del total
Women of total
80%
Tasa graduación Caballerangos
Horsemanship graduation rate
187
Caballerangos (histórico)
Horsemanship (cumulative)
114
Jardinería Ecológica (histórico)
Ecological Gardening (cumul.)
IMPULSAR · Autonomía Femenina Rural

Mujeres que impulsan sus comunidadesWomen who drive their communities forward

Hay una forma de pobreza que no aparece en las estadísticas oficiales: la pobreza de la voz. En las comunidades rurales, las mujeres toman decisiones todos los días — qué sembrar, qué cocinar, cómo cuidar a un hijo enfermo con lo que hay. Pero esas decisiones ocurren dentro de las cuatro paredes del hogar. En los espacios públicos, en las reuniones comunitarias, en los proyectos productivos, su lugar suele estar vacío. IMPULSAR no es solo un programa de emprendimiento. Es un espacio donde las mujeres se descubren capaces de algo que nadie les enseñó: ahorrar, planificar, producir, liderar. La pizzería que este colectivo de mujeres puso a funcionar — con $5,144 pesos de utilidades en tres meses — no es un dato económico. Es una declaración de existencia: estamos aquí, producimos, decidimos.

There is a form of poverty that doesn't appear in official statistics: the poverty of voice. In rural communities, women make decisions every day — what to plant, what to cook, how to care for a sick child with what they have. But those decisions happen within the four walls of the home. In public spaces, community meetings, and productive projects, their place is usually empty. IMPULSAR is not just an entrepreneurship program. It is a space where women discover they are capable of something nobody taught them: saving, planning, producing, leading. The pizzeria this collective of women launched — generating $5,144 pesos in profits in three months — is not just an economic data point. It is a declaration of existence: we are here, we produce, we decide.

Las mujeres rurales en México enfrentan una triple barrera: menor escolaridad promedio (7.3 años), dedicación casi exclusiva al cuidado de los hijos, los animales de granja y la parcela, y escasas posibilidades reales de emplearse fuera de su comunidad.

IMPULSAR acompaña a colectivos de mujeres rurales en un proceso integral que combina tres ejes: profundizar la soberanía alimentaria a través de huertos agroecológicos, impulsar emprendimientos comunitarios y consolidar grupos de ahorro y consumo. Los emprendimientos comunitarios les permiten generar ingresos sin salir de sus comunidades, compatibilizando su trabajo productivo con sus responsabilidades de cuidado.

El ahorro colectivo es una herramienta poderosa y sencilla: las participantes aportan pequeñas cantidades de manera regular, construyen un fondo común y acceden a él cuando lo necesitan — sin bancos, sin intereses, sin trámites. Es una práctica que fortalece la confianza entre vecinas y le da a cada mujer una palanca de autonomía financiera que muchas veces no habían tenido antes. Para mujeres que viven al día, sin historial crediticio y sin acceso a préstamos formales — donde el crédito informal puede superar el 100% anual — este fondo común es su primera red de seguridad.

Proyecto 2024: Pizzería y panadería comunitaria con $5,144 MXN de utilidades en sus primeros 3 meses — ingreso generado por y para las propias mujeres.

Fuente: INEGI Censo 2020; Banco Mundial/INEGI ENIF 2024: solo 46% de adultos tiene cuenta financiera formal.

Source: INEGI Census 2020; World Bank/INEGI ENIF 2024: only 46% of adults have a formal financial account.

Rural women in Mexico face a triple barrier: lower average schooling (7.3 years), near-exclusive dedication to childcare, farm animals, and the family plot, and virtually no real employment opportunities outside their communities.

IMPULSAR accompanies rural women's collectives through a comprehensive process combining three pillars: deepening food sovereignty through agroecological gardens, supporting community enterprises, and consolidating savings and consumption groups. Community enterprises allow women to generate income without leaving their communities, making their productive work compatible with their caregiving responsibilities.

Collective savings is a powerful and simple tool: participants contribute small amounts regularly, build a shared fund, and access it when needed — without banks, without interest, without bureaucracy. For women who live day-to-day, without credit history and without access to formal loans — where informal credit can exceed 100% annually — this shared fund is their first safety net.

2024 Project: Community pizzeria and bakery generating $5,144 MXN profits in its first 3 months — income created by and for the women themselves.

Cocineras delantal amarillo
Mujer amasando pan
Mujer con pizza
Círculo de mujeres
Deshidratación alimentos
Tejido comunitario
Reunión mujeres
Cocina comunitaria
96
Participantes 2025
Participants 2025
56%
Mejora calidad de vida
Quality of life improvement
64%
Mejor decisión financiera
Better financial decisions
60%
Sin ahorro previo
No prior savings
$5,144
Utilidades pizzería 3 meses
Pizzeria profits 3 months
Voluntarios & Equipo · Volunteers & Team

Quienes siembran con nosotros

Detrás de cada logro hay personas que comparten sus saberes con pasión y dedicación, viajando largas distancias para llegar a las comunidades.

Behind every achievement are people who share their knowledge with passion and dedication, traveling long distances to reach communities.

Voluntarias y Voluntarios

Volunteers

Hilda Arjona
Hilda Arjona
Espacio psicosocial con mujeres & moderadora Foro Agroecológico
Psychosocial space for women & Agroecological Forum moderator
Yanina Ciccone
Yanina Ciccone
Espacio de tejido comunitario
Community weaving workshop
Sandra & Jule
Sandra & Jule
Taller de transformación de alimentos
Food transformation workshop
Steve Bell
Steve Bell
Formación técnica en pizzería y panadería
Pizza and bread making technical training
Voluntarios corporativos Banamex

Voluntariado Corporativo

Corporate Volunteering

Banamex

El equipo de Banamex participó como voluntarios corporativos, aportando sus manos y energía al trabajo en comunidades rurales — un ejemplo de alianza entre el sector empresarial y el desarrollo social.

Banamex's team participated as corporate volunteers, bringing their energy to work in rural communities — a model of partnership between the business sector and social development.

Docentes de la Academia

Academy Instructors

Mercedes Acuña
Mercedes Acuña
Coordinación académica · Diplomado de Caballerangos
Academic coordinator · Horsemanship Diploma
Carlos Mancera
Carlos Mancera
Docente Diplomado de Caballerangos
Horsemanship Diploma instructor
Alejandra Rábago
Alejandra Rábago
Docente Diplomado de Caballerangos
Horsemanship Diploma instructor

Otros docentes que compartieron su expertise

Other instructors who shared their expertise

Haniel Gibson Medina · Alejandra Rábago · Silvia García · Martín Larroulet · Porfirio · Benjamín Aguilar · Itzel Cortés · Ramón · Luis Casas

Equipo El Árbol

Equipo Técnico El Árbol

El Árbol Field Team

Un reconocimiento especial al equipo que cada día viaja largas distancias para llegar a las comunidades y compartir sus conocimientos con dedicación.

A special recognition to the team that travels long distances every day to reach communities and share their knowledge with dedication.

Aliados · Allies

Construyendo juntos desde las raíces

Nada de lo que hacemos sería posible sin quienes creen en este trabajo. 9 años de confianza y compromiso compartido.

None of what we do would be possible without those who believe in this work. 9 years of shared trust and commitment.

Donantes y aliados

Donors and allies

Someone Else's Child Foundation · Ad Astra Media · BeepQuest · Barrio 28 · ValleW All Experience Homes · Rodavento · TEACORP

Organizaciones territoriales

Territorial organizations

Fundación Legorreta Hernández · Observatorio Ciudadano · Procuenca · CCMSS · Fundación Tu Das Vida · El Renacer del Campo · Fundación Adeco

Sedes de los diplomados

Diploma venues

Casa Tandava · Rancho Santa Rosa

El futuro del campo mexicano se construye desde las raíces.

The future of rural Mexico is built from the roots up.

www.elarbolmx.org@elarbolmx · @elarbolac